La
cognición no sólo estructura lo que los docentes hacen, sino que ésta también
se estructura por las experiencias que los docentes acumulan. Muchos
docentes se refieren a su experiencia como una entidad única, personal
y propia. Es una historia personal de conocimiento e información que se obtiene
a través del ensayo y el error y se relaciona con las ideas pedagógicas que son
efectivas bajo determinadas circunstancias (Menin, 2001; Pintor & Vizcarro,
2005).
Se ha
observado, además, que los docentes con mayor experiencia muestran una mayor
preocupación en relación con los contenidos didácticos, mientras que los
docentes con menor experiencia se focalizan mayoritariamente en la gestión de
aula (Frabboni, 2001). Esto sugiere que con la experiencia, los docentes
aprenden a automatizar las rutinas relacionadas con la gestión de aula; por lo
tanto, pueden focalizarse en el contenido que deben enseñar. Los docentes con
mayor experiencia, por otra parte, hacen un mayor uso de la improvisación. Esto
significa que a medida que el docente adquiere mayor experiencia, se apega en
menor grado a las programaciones didácticas realizadas antes de una clase
(Andrés & Echeverri, 2001, Maclellan & Soden, 2003 y Vásquez &
Timmerman, 2000). Es interesante constatar que los docentes noveles muestran
menos habilidad en las siguientes áreas:el conocimiento del contenido desde la
perspectiva del estudiante.el conocimiento profundo del contenido.el
conocimiento de cómo presentar el contenido de manera apropiada.el conocimiento
de cómo integrar el aprendizaje con objetivos curriculares más amplios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario